miércoles, 2 de septiembre de 2020

.Menta.

Las variedades y tipos de menta que puedes plantar en tu jardín 

Existen muchísimos tipos de menta fresca, de hecho es un género de plantas (Mentha) que comprende muchas especies e híbridos parecidos entre sí. Normalmente la flor de la menta es espigada, de un color lila, desde pálido púrpura y violeta claro, hasta un violeta oscuro e incluso rojizo. 

 VARIEDADES Y TIPOS DE MENTA ¿Cuántos tipos de menta hay? Si te interesa reconocer los tipos de plantas de menta (te dejo los más extraños al final del artículo) te será mucho más fácil durante el periodo de floración. Claro que la menta tiene más de 25 especies y varios cientos de variedades. Estudios recientes nos hablan de unas 600 variedades, por lo que trataremos solo las mejores para el cultivo.


 LOS DISTINTOS TIPOS DE MENTA Y SUS NOMBRES A continuación nuestra clasificación de las menta. En botánica la ”x” se emplea para saber si la planta es híbrida. La letra f (forma) designa que la planta es una mutación, esta se produce por los distintos factores de la geografía que puede variar mucho en el planeta. 

 1. Mentha Spicata (Hierbabuena) Esta planta se encuentra en varios continentes, siendo apreciada por los agricultores por ser autosuficiente y con una gran capacidad de replicación. Llevar tanto tiempo en los jardines la ha hecho recibir varios nombres como Menta de jardín, yerbabuena. Tipos de menta y hierbabuena Llamar a esta variedad menta, puede generar confusión, ya que esta palabra suele designar la Mentha piperita, una de los tipos de menta fresca más consumidas del mundo. El tallo suele adquirir una tonalidad morada y algo cuadrada. Este tallo morado es duro y difícil de partir con l mano. La flor de la hierbabuena es alargada y de color violáceo pudiendo dar tonos blancos como es habitual en la especie. Su nombre científico proviene de la palabra latina Spica, que significa lanza. De entre la gran variedad de plantas de menta, esta especie de menta más producida y consumida del mundo. Se utiliza con fines medicinales y en la confección de todo tipo de productos como chocolate, helados, caramelos.



 2. Mentha Spicata Crispa (Menta rizada) Es el tipo de menta fresca conocido como hierbabuena rizada es el favorito de muchos cocteleros que utilizan esta clase de menta en sus cocktails. Tradicionalmente la infusión de hierbabuena es un digestivo natural habitual en culturas árabes y asiáticas. Mentha Spicata crispa ''rizada'' Tiene tallos gruesos, morados (pueden ser verdes), el aroma balsámico más potente que en otras especies de menta. Las flor de esta hierbabuena Spicata es violáceo como la hierbabuena común. La forma dentada de su hoja facilita reconocer esta clase de mentas, además de por su tacto suave. El color de la hoja es verde claro. No solo puede ayudarte con los dolores de barriga, también puede sanar dolencias del sistema respiratorio por ser una de las mejores plantas medicinales. Claro que siempre como complemento de su tratamiento médico correspondiente. 




 3. Mentha Piperita La menta buena para todo, infusiones, cocina, todo tipo de remedios. Probablemente el tipo de menta que más nombres recibe: Menta yuyo, toronjil de menta, menta negra, piperita y bergamota de chile entre muchos otros. Clasificacion y tipos de Menta Dependerá de la zona del mundo en que te encuentres, pero este híbrido natural de Mentha Spicata y Mentha aquatica, crece de forma abundante en áreas templadas de Europa. La planta es más blanda al tacto que la Mentha Spicata (hierbabuena) , con una textura aterciopelada por la parte posterior de la hojas, que suelen ser de tamaño mediano. Destaca por su cantidad de aceites esenciales y flavonoides de uso terapéutico. Es un tipo de menta con muchas propiedades beneficiosas para la salud. Existen varios tipos de menta piperita. 





 4. Mentha Piperita x Citrata (Menta chocolate) Bueno amigos, siento decepcionaros, no huele a chocolate, huele a menta, y fuerte. Es fácil de reconocer por la redondez de sus hojas y su tallo morado. Se trata de un hibrido estéril que se produce por la mezcla de otras especies del género Mentha. Menta piperita citrata chocolate Una de las clases de menta híbridas que se dá de forma espontanea en zonas de Europa con abundante agua. Es uno de los tipos de mentas silvestres más interesantes Crece masivamente formando una cobertura en la tierra que repele a muchos insectos y mejora la biodiversidad. Desde la antigüedad ha sido aprovechada para realizar tés e infusiones.




 5. Mentha Suaveolens (Menta de burro) La Menta Suaveolens también conocida como Mastranzo o Hierbabuena de burro, es un tipo de menta muy resistente a enfermedades, le encantan las zonas húmedas y con poca altura, ya que es difícil encontrarla en zonas secas de montaña. Menta sauvolens manzana Al tratarse de un tipo de menta muy común, es muy habitual encontrar en el mercado un montón de productos cosméticos elaborados con esta planta. Se extraen aceites esenciales y cristales de mentol de calidad. Una variedad de mentas muy medicinal. Gran cantidad de marcas que empaquetan la hoja seca para realizar infusiones. 



 6. Mentha Aquatica (Hierbabuena de agua) La menta acuática es un tipo de menta común que proviene del mediterráneo. Su nombre es debido a que solo crece en áreas donde existen ríos, arroyos, manantiales etc. Por lo tanto es una planta que necesita regarse constantemente y con una exposición media a la luz solar. Menta de agua Mentha aquatica Generalmente todas las especies de menta no deben estar expuestas a pleno sol. La menta acuática prefiere especialmente la sombra.En caso de sobre exposición al sol, sus hojas se vuelven amarillentas, y empiezan a caerse. Si te animas al reto de cultivar esta planta, deberás evaluar la relación de humedad en el suelo con las horas de insolación. Como consejo te recomiendo colocar un plato bajo la maceta y mantenerlo siempre lleno con agua. 




 7. Mentha Longifolia (Menta asiática) Una de las especies de menta más cultivada debido a su productividad. Destaca por su hoja alargada y propiedades curativas. Desde hace milenios es conocida vulgarmente como menta de caballo siendo ampliamente utilizada en la medicina ancestral. Menta Longifolia Para reconocer esta planta de menta fíjate en el tamaño de sus hojas algunas pueden llegar a ser tan grandes, que casi no caben en la palma de la mano. Además de ser abundante es nativa de Europa y Asia, se extiende con facilidad suelos fértiles con distintos niveles de ph, siendo empleada en usos sin duda una de las mentas más utilizadas en el mundo. 





 8. Mentha Longifolia var. Asiatica (Menta Gris) También conocida comúnmente como menta gris y Mentha Vagans, al tener dos nombres en su taxonomía. Durante algún tiempo se trataron como especies separadas con diferentes opiniones al respecto. Mentha Longifolia var. asiatica Este tipo de menta se documento por Karl Heinz en 1954 como una variedad de Mentha Longifolia, ya que poco antes se consideraba una especie distinta (Mentha Vagans, por sus diferencias a simple vista. Una de las variedades exclusivas de países como Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán en Asia central. En Asia occidental se encuentra en Irak, Irán, Afganistán e incluso algunas regiones de China y el sur del Tíbet. Las hojas de la menta Longifolia var. Asiática son de un color verde pálido y una textura mas aterciopelada, sus flores púrpuras propias de la especie y sus extractos naturales igual de ricos en aceites esenciales.



 9. Mentha Arvensis (Menta Japonesa) Llamada menta de campo y menta japonesa entre, es una especie de menta muy extendida por todo el mundo pero no en grandes cantidades. Es cultivada desde la antigüedad en la India y expandida por la cuenca del mediterráneo y gran parte del continente americano. Menta japonesa Arvensis El motivo del éxito de esta especie es su contenido de mentol, neomentol, piperitol e isopiperitol entre otros principios activos muy recomendados para la tos. La menta japonesa destaca por tener unos niveles muy altos de estos compuestos en comparación con otras plantas. Además es una menta tipo balsámica con un olor perfumado, la preferida en la cultura gastronómica de muchos países. También a los productores de perfumes les encanta encapsular el frescor balsámico que desprende para incorporarlo en colonias. 





 10. Mentha pulegium (Menta poleo) Más conocido como poleo menta, que conserva sus propiedades una vez la deshidratada la hoja de menta. Es una planta perenne de tallo cuadrangular que suele encontrarse en zonas húmedas. menta poleo variedades Las flores de la mentha pulegium tienen un color entre violeta y rosa, crecen agrupadas junto al tallo y justo sobre las hojas por lo que es una menta fácil de reconocer. La menta poleo es una de las clases de planta de menta particular, con el que estarás familiarizado si la has tomado en infusión. El mentol persiste en la taza además de las principales beneficios de la menta. La menta pulegium es vasodilatadora, buena para la respiración y la relajación de los músculos. En dementa.shop hemos recopilado las mejores marcas de productores, menta tipos de planta, consejos de consumo y los beneficios de sus propiedades únicas en infusión. Te recomiendo el siguiente artículo con toda la información de la menta poleo, una medicina natural fácil y agradable para incorporar a tu dieta. 



 11. Mentha australis (Menta australiana) Como observarás a lo largo del texto, Oceanía tiene un clima perfecto para el desarrollo de la menta, que ha dado lugar a muchas variedades que solo pueden encontrarse en Australia y Nueva Zelanda. Mentha australis En este caso la menta australiana o menta de río, también puede encontrarse en algunas zonas concretas de Estados Unidos pero no es habitual. Puede recibir otros nombre como menta nativa o piperita australiana. Esta clase de menta tiene la capacidad de adaptarse a todo tipos de pH en el suelo, puedes encontrarla en suelos alcalinos, ácidos y neutros. Tiene una altura mediana entre 40 y 50cm de altura como máximo, puedes reconocer el tipo de menta por sus flores blancas y la hoja alargada que no es nada aterciopelada. Prefiere estar entre la sombra y el sol pero puede aguantar los veranos a pleno sol, siempre que el terreno tenga una humedad alta que mantenga fresca la planta. Como casi todos los tipos de menta, la mentha australiana puede superar sin problemas heladas breves que suelen darse en invierno. 




 12. Mentha Rotundifolia (Menta redonda) Esta clase de menta es muy fácil de encontrar en Europa, aunque puede encontrarse en los 5 continentes, de forma escasa en el norte de África y Asia, donde crece de forma natural principalmente en Japón. Menta rotundifolia En su etimología está la clave para identificar este tipo de menta. Rotundifolia del griego ”de hojas redondas”. Además sus peciolos (rabito de la hoja) son muy pequeños o no tienen. El tallo es de forma cuadrangular y no siempre tiene tonos morados. La flor de la mentha rotundifolia totalmente blanca aunque a veces tienen tonos rosáceos ya que la planta da lugar a mutaciones con pequeños cambios. Como has visto en el listado de mentas, todas necesitan agua y tierra húmeda para crecer sanas y sin enfermedades. La variedad de plantas de menta para el cultivo es muy extensa, los 80 cm de altura que puede a llegar a medir la menta Rotundifolia la hacen muy atractiva debido al fuerte aroma caraterístico del mentol y eficiencia en el terreno.




 13. Menta requienii (Menta de Córcega) Una especie de menta curiosa, natural de Italia y Francia. A diferencia de las demás mentas, esta crece como un manto en el terreno, una planta de lecho que incluso se puede caminar sobre ella sin que la planta se vea seriamente dañada. menta requienii (Menta de Córcega) La altura de la menta de Córcega no supera los 10 cm, tanto la flor como la hoja de la Mentha Requienii son más pequeñas y carnosas que la mayoría de mentas. El olor es el habitual, dando una sensación de frescor cuando se pisa, se utiliza en pasarelas de huertos y jardines. Una planta aromática diferente, que necesita condiciones óptimas para el cultivo, humedad, pero no mucha. La planta se adapta a la sombra donde puede expandirse fácilmente, deja tiempo entre riegos para que se encuentre sobre hidratada. Se puede consumir como cualquier planta de menta, con cierto parecido en cuanto a aroma con la poleo menta. Se utiliza en platos típicos regionales y es un gran aliado del huerto junto a coliflores, repollo y brócoli. 



 14. Nepeta Cataria (Menta de gato) Si amigos desde luego esta planta de menta es a m parecer la más curiosa de todas. Esta planta silvestre crece en cualquier parte al abrigo del viento, el término Nepeta se refiere a los escorpiones, ya que desde la antigüedad se cree que es capaz de curar la picadura de los escorpiones. Menta de gato Nepeta Cataria Pero singularmente destaca por que es capaz de llamar la atención de los felinos, que como los gatos, se la comen beneficiándose de sus aceites esenciales. Además la planta tiene algo que provoca ese efecto divertido es un misterio. Los gatos se vuelven muy juguetones y llenos de vitalidad al toparse con esta planta Nepeta Caparia. Si ingieren mucha cantidad de menta gatuna empiezan a rodar sobre sí mismos, volviéndose locos, persiguiendo su cola y animales imaginarios, que pasará por esa cabeza! Menta 






 
Tipos de menta en Argentina 

La menta silvestre en argentina es abundante en variedad, debido a los viajes entre continentes, con un clima y tipo de suelo deseado por distintas especies. Pueden encontrarse muchas clases de menta en Argentina. Principalmente, la menta Piperita ha sido extensamente cultivada en el litoral argentino, las principales ciudades son Mendoza, San Luis Córdoba y Misiones, seguida de san Juan salta y Tucumán. Otra especie llamada ”Minthostachys verticillata”, ha sido considerado una de las clases de mentas argentinas por su gran parecido organoléptico con la mentha. Recibe el nombre común de Menta Peperina, lo que ha sido bien aprovechada por el comercio argentino. 

. ¿PORQUÉ COMPRAR DIFERENTES VARIEDADES DE MENTA Y HIERBABUENA? Son muchas las ventajas de plantar menta, como has visto los usos de la menta cuidan muchos aspectos de nuestras vidas. Su gran capacidad de propagación y adaptación a tierras y climas, más sus numerosos beneficios y propiedades positivas para la salud la vuelven una planta imprescindible para el jardín. Tan distintas, todas con su olor característico a mentol, pero con ligeras diferencias cada una con una función distinta. Es asombroso ver como esta planta tiene una asombrosa capacidad de mutar dando lugar a variedades minoritarias cada una tiene su potencial en gastronomía. Tener en el mismo jardín, diferentes tipos de menta aumentara en gran medida la biodiversidad del lugar siendo saludable para tus cultivos. Las clases y tipos de menta fresca, que podrías plantar en casa , ya que estas se adaptan en todas las partes del mundo. Si pondrás la menta en un tiesto elige un lugar que el sol toque poco la planta durante el día. De cuantos tipos de menta hay, algunos son mejores para el té como el menta poleo, mientras que otras pueden comerse crudas y cocinadas, como la Piperita y la Spicata. Conocer la cantidad de mentol y sus principios activos es importante para utilizar la menta adecuadamente en cada caso. Existen cientos de especies en el género Mentha, sus diferencias pueden ser ligeras.

Los beneficios de tomar poleo menta en infusión





1. GENERA VAPOR DE POLEO MENTA PARA RESPIRAR MEJOR.
En primer destacar sus efectos del poleo menta inmediatos en todo nuestro sistema respiratorio. La menta es un potente expectorante que abre los bronquios de nuestros pulmones gracias a su principal baza, el mentol. El mentol es uno de los alcoholes saturados que hace que la menta tenga un aroma tan especial.

Infusion de poleo
El mentol, el isomentol, el neomentol, isoneomentol, eugenol, etc. son alcoholes saturados que tienen todas las plantas de menta. 

Estos alcoholes del aceite esencial son los causantes de ese agradable aroma y propiedades balsámicos que la vuelven una planta muy agradable y refrescante.

Un remedio natural accesible. El poleo menta menta destaca por sus aromas balsámicos que nos hacen respirar mejor y abrir las vías respiratorias. También alivia el dolor de cabeza, provocado por el resfriado y la gripe, aliviando la garganta ya que la infusión de menta es buena para la tos.

La menta es rica en flavonoides, taninos, betacarotenos y ácidos saludables para rejuvenecer las células. La infusión de poleo menta en el organismo es beneficiosa por sus efectos rejuvenecedores en la piel.

2. POLEO MENTA PARA HACER LA DIGESTIÓN.
Esta bebida tiene efectos sanadores para el sistema digestivo, debes saber que es un estimulante del apetito, y es muy buena tomarla antes de comer al mediodía.

hervidor eficiente
Son múltiples los beneficios del poleo menta para la digestión, es un tónico estomacal natural con efectos estimulantes. Especialmente después de una comida copiosa o por la noche. 

Tomarlo en infusión esta indicado para reducir la acidez del estómago, la gastritis e irritaciones en el esófago. Sus propiedades antisépticas  y antiespasmódicas ayudan en los procesos digestivos. Además ayuda a expulsar la bilis de la glándula biliar, mejorando el proceso colagogo, fundamental para el desarrollo de la digestión en general.

Es bueno conocer que el poleo menta tiene propiedades vermífugas, para expulsar parásitos intestinales. Para deshacerse de este tipo de daños,  se toma el poleo menta con el estómago vacío durante al menos 5 días, eso sí, con una concentración de poleo-menta muy alta.

Una infusión perfecta para no retener gases gracias a sus propiedades carminativas, tomar infusión de menta nos hace sentirnos menos pesados.

3. POLEO MENTA PARA RELAJAR EL CUERPO Y LA MENTE
El poleo menta y la menta fresca en infusión son grandes aliados para el descanso y un buen equilibrio mental. Puede quitar el dolor de cabeza si este no es muy intenso y suavizar los efectos de la migraña.

menta para el resfriado
Nos hace sudar ligeramente, eso es bueno para bajar la fiebre y la temperatura, nos mantiene hidratados y tiene efectos diuréticos, como la mayoría de tés e infusiones.

Favorece la regeneración de la musculatura caso de cansancio extremo o dolores crónicos como la tendinitis y diversos reumatismos..

Incluso mejora la circulación de la sangre, que llega a todo nuestro cuerpo incluyendo las propiedades antibacterianas y anti fúngicas, en bueno tomar poleo menta para prevenir hongos y virus. Además puedes tomar el baño con jabones hechos con menta natural, ya que es mucho más efectivo en contacto con la piel.

La menta se combina con gran cantidad de botánicos medicinales, como la canela, el tomillo y la manzanilla. La lista de botánicos y hierbas es interminable.

Es brebaje medicinal especialmente efectiva para sanar enfermedades víricas como el resfriado, gripes y catarros. Es entonces cuando enfermamos que nos deshidratamos y debemos beber te de menta o Poleo menta.

4. EL POLEO MENTA PARA DORMIR
El Poleo menta es un tipo de menta silvestre que desde se ha consumido para combatir el insomnio. Tanto la Mentha Pulegium como la Mentha Spicata y Piperita son una de las infusiones más consumidas del mundo por detrás del té.

menta para dormir
Es habitual combinar el poleo menta con plantas y botánicos relajantes como la melisa, la valeriana, la lavanda, la manzanilla y la tila. 

Lo mejor que puedes hacer es tener una planta en maceta donde puedas cortar un poco de sus hojas o flores cuando quieras una infusión relajante.

Tanto el poleo menta como las hierbas relajantes que hemos mencionado, son buenas para reducir nuestros niveles de ansiedad y estrés. Si se toma con un estado de tranquilidad poco después de caer la noche  te puede hacer dormir en minutos poco después de beberla cuando todavía dura el calor y el aroma es intenso.

 Abre los pulmones, respirando mejor y más lentamente, si te acuestas en la postura correcta evitarás roncar o entrecortar tu respiración, además de dejarte un aliento fresco te ayuda a despertar un poco mejor cada día.

Curiosidades sobre el poleo menta 
1. ¿PORQUÉ SE LLAMA POLEO MENTA?
La palabra latina Pulegium hace referencia a las propiedades del poleo para repeler las pulgas, piojos y otros insectos indeseables. Puede llamarse menta-poleo, poleo-menta o simplemente poleo.

Era una costumbre en la antigüedad quemar esta planta en el interior de las casas para zafarse de esta incomoda plaga.

2. ¿QUÉ CURA EL POLEO MENTA?
Como hemos comentado las propiedades del poleo menta ayudan a aliviar diferentes dolencias y enfermedades respiratorias y digestivas. Además, es bueno para la piel, el sueño y disminuye el dolor de cabeza derivado de la congestión, la gripe y el catarro.

3. ¿CÓMO SE DEBE PREPARAR Y TOMAR EL POLEO MENTA?
Para tomarlo debes volver a hidratarlo en agua caliente. Una vez haya hervido el agua, para el fuego para verter el poleo, pero recuerda, no debes hervir el poleo menta, sino añadirlo cuando la temperatura esté bajando.

Puedes preparar el poleo menta en taza o en tetera, por cada  litro de agua añade unos 20 gramos de poleo menta, un puñado de hojas de poleo son suficientes para dar ese sabor fresco y a la vez con un toque amargo favorito de miles para personas.

4. ¿CUÁNTO POLEO PUEDO TOMAR AL DÍA?
Claro que por mucho que te guste el poleo menta, no es recomendable beber litros y litros de esta infusión. El poleo es una planta buena para el cuerpo pero no es una cura milagrosa para adelgazar, es importante mantener un equilibrio en tu dieta.

No inundes tu cuerpo con esta bebida, un par de tazas al día, después de las comidas recomendables para mantenerte sano. En las mujeres, es un excelente aliado para la menstruación, en caso de trastornos, se recomienda beber una taza pequeña cada 3 horas.

5. ¿CUÁNDO TOMAR POLEO MENTA?
Tomar poleo menta por las mañanas es beneficioso, te hidrata y sus compuestos estimulantes te ayudan a despertar, mejorando la atención en el estudio y el trabajo.

Puedes tomar el poleo menta antes de las comidas, ya que es un gran aliado para la digestión, regulando tu apetito si estas desganado.

6. ¿QUÉ ES MEJOR EL POLEO MENTA, LA MANZANILLA O EL TÉ VERDE?
La menta poleo es un digestivo natural único en la naturaleza, mejor que la manzanilla en ese aspecto. 

Por otro lado la manzanilla es un relajante muscular agradable que facilita el sueño de una forma asombrosa. La menta ayuda a mantener las células sanas, pero el té verde es uno de los mejores antioxidantes que pueden consumirse.

Por lo tanto, una será mejor que la otra según para que la necesites. Si te gustan las hierbas aromáticas. 

Te recomiendo que prepares tu propia infusión con varias, ya que estas se complementarán incorporando sus beneficios, clica en la imagen del té de menta para ver algunas recetas con poleo menta.

tés e infusiones de menta
RECETAS CON POLEO
7. ¿PUEDO TOMAR POLEO MENTA SI ESTOY EMBARAZADA?
Evita tomar infusiones de Poleo Menta durante el embarazo por varios motivos, es una planta abortiva si se consume en exceso, tiene efectos en el útero y en ocasiones provoca contracciones que pueden provocar partos prematuros si estas en una fase avanzada.

Sin embargo, es excelente para regular la menstruación por sus efectos emagogos y antiespasmódicos, siempre y cuando consumas poleo menta infusionado a diario. Si tienes dolores intensos derivados de la menstruación, toma poleo-menta, te ayudará a calmarlos.

8. ¿DÓNDE CRECE EL POLEO MENTA?
La planta mentha pulegium es natural de la zona mediterránea y Asia occidental, necesitas suelos ricos en nutrientes y humedad. Actualmente crece en todos aquellos países con un clima moderado con precipitaciones frecuentes. Para cultivar el poleo menta mira primero la Guía para plantar menta y hierbabuena.

España es uno de los principales productores de poleo menta en el mundo, en Brasil y Estados unidos se encuentran también grandes latifundios con esta planta.

9. ¿CÓMO SEMBRAR POLEO MENTA?
Si vas a plantar el poleo menta de semilla, deberás esperar a la primavera para que estas nazcan y puedan desarrollarse con un clima benevolente en los siguientes meses. Claro que si solo vas a cultivar el poleo menta de forma doméstica, puedes hacer crecer la semilla de poleo menta dentro de casa fácilmente en cualquier época del año.

En caso de un cultivo más extenso en un terreno, comprueba la humedad del suelo, este debe ser rico en materia orgánica como humus y demás vegetación en descomposición. Necesitan 40 cm entre planta y planta, por lo demás no pide muchos cuidados además de riegos periódicos.

10 ¿CÚANDO COSECHAR EL POLEO MENTA?
El poleo menta se puede recolectar en cualquier momento, ya que no tiene una fecha específica. Cuando la planta de poleo tiene el tamaño deseado, esta lista para su comercialización y consumo. Es una planta aromática que puede cosecharse 2 o 3 veces al año. Por consiguiente, con pocas plantas de Mentha Pulegium, no te faltara menta-poleo.

Los compuestos beneficiosos del poleo menta se concentran en sus hojas, por lo tanto no es necesario esperar al periodo de floración, en incluso podría cosecharse durante la misma.



viernes, 20 de marzo de 2020

.Comer como conducta automática.



Una conducta controlada por el entorno más que por el individuo.
 

Conducta ingestiva

Introducción

Quizás el más misterioso y frustrante aspecto de la obesidad epidémica es el contraste entre lo que se sabe de la biología del problema y la incapacidad para detener la epidemia. Durante los últimos 25 años, el porcentaje de norteamericanos obesos (índice de masa corporal [IMC] ≥ 30 kg/m2) ha aumentado de 14,5% a 32,2%. Muchos queda por aprender acerca del metabolismo de los macronutrientes, pero nadie se ha opuesto seriamente al concepto que la obesidad es la consecuencia de que la ingesta calórica supera al gasto calórico. Porqué las personas continúan consumiendo más calorías que las necesarias cuando las consecuencias son tan evidentes, estigmatizantes y por todos conocido insalubres, es una pregunta que todavía no ha obtenido respuesta.
La obesidad epidémica solo puede haber surgido en las recientes décadas debido a una disminución de la actividad física, el aumento del consumo calórico, o ambos. Aunque la contribución de la inactividad física al problema todavía no es clara, tanto el consumo de alimentos como los datos sobre la cantidad de alimentos distribuidos en Estados Unidos indican que el consumo calórico del norteamericano promedio ha aumentado durante los últimos años. Esta evidencia debe llamar nuestra atención sobre un interrogante más importante de esta epidemia: ¿por qué la gente come demasiado?
Los esfuerzos nacionales por tratar y prevenir la obesidad dependen de una educación muy profunda de la población para regular su ingesta de alimentos a través de la publicación de guías generales sobre nutrición, promoción de dietas personalizadas e información en las etiquetas de la composición nutricional de los alimentos. El crecimiento continuado de la epidemia, a pesar del empleo de estas técnicas, debe hacer que la gente se pregunte cuáles son las causas de que esto suceda. La suposición más importante es que, dada la información y la motivación correctas, con el tiempo, las personas pueden mucho más reducir su ingesta de alimentos que su gasto calórico. A su vez, esta suposición implica que el comer es un acto conciente. Una suposición alternativa es que el comer es una conducta controlada por el entorno más que por el individuo. Esta idea está avalada por investigaciones sobre las influencias ambientales sobre el acto de comer y la naturaleza automática de ciertas conductas.
Influencias ambientales sobre el acto de comer
En años recientes, muchos estudios han demostrado la gran influencia que tiene el ambiente sobre la cantidad de alimentos que consumen las personas. En particular, el tamaño de las porciones parece ser muy importante para los patrones de consumo; las personas a las que se sirven porciones más grandes simplemente comen más comida, sin tener en cuenta su peso y el tipo de comida o la hora de las otras comidas. Por ejemplo, en un restaurante, las personas a las que se sirvió un plato de pastas 50% más grande que la porción normal comió 43% más que las personas a las que se sirvió una porción normal, aumentando su consumo calórico en 159 kcal. Los hombres a los que se suministró una bolsa de 175 gr. de papas fritas triplicaron la cantidad de papas fritas que comieron, comparados con los hombres que comieron de una bolsita de 25 g, llegando a consumir 311 kcal. La tentación de comer comida con las manos es tan fuerte que los seres humanos comen más, aun si la comida sabe mal. En un estudio, los asistentes a un cine a quienes se les suministraron cajas de palomitas de maíz de tamaño doble de lo normal y que 14 días antes se habían quejado del gusto, comieron todavía el 34 % más que las personas que comieron palomitas de maíz viejas de cajas de tamaño normal.
Más allá del tamaño de la porción, un principio es que la cantidad de alimento consumido aumenta a medida que el esfuerzo para comerlo disminuye, aun si la diferencia del esfuerzo es insignificante. Por ejemplo, los oficinistas que tenían chocolate Kisses en su escritorio comieron un promedio de 5,6 más caramelos (total: 136 kcal) por día que los compañeros que tenían los caramelos guardados a 2 metros de distancia. La cantidad en kilocalorías demostrada por este experimento es importante, porque un pequeño desequilibrio calórico mantenido en el tiempo puede producir obesidad. En efecto, se calcula que la ganancia de peso media en la obesidad epidémica en las últimas décadas podría estar causada por un exceso diario de solo 100 a 150 kcal.
La mera visión de la comida puede incitar a comer. Por ejemplo, Wansink y col. demostraron que los oficinistas comieron 3,1 más chocolates (total: 75 kcal) cuando los caramelos estaban guardados en envases transparentes. En otro experimento interesante de los mismos autores, los investigadores rellenaron los platos de sopa de los trabajadores mientras éstos comían, pero en forma inadvertida por ellos, y comprobaron que comieron 73% más sopa. El trabajo de Wansink demuestra repetidamente que las señales ambientales influyen sobre la frecuencia y la cantidad de comida y que las personas no suelen reconocer esas señales.
El contexto en el cual están ubicados los lugares de comida también influye mucho sobre los patrones de consumo. Cuanto más prolongada es la comida, más se come. La cantidad de comida que las personas comen está directa y fuertemente relacionada con el número de personas que comparten la comida; el consumo de alimentos aumenta un 28% cuando otra persona está presente y sigue aumentando progresivamente hasta el 71% cuando el número de compañeros de mesa son seis o más, como fue demostrado en otro estudio. Comer en compañía de otras personas también introduce otros efectos sociales poderosos.
Secuencia ambiente-percepción-conducta
En los últimos tiempos, los investigadores han hecho progresos no relacionados con el acto comer o la obesidad, comprendiendo cómo responden los seres humanos al estímulo ambiental. El ambiente es el contexto en el cual los seres humanos actúan y reaccionan. Cada momento, a través de lo que ven u oyen, los individuos perciben lo que sucede a su alrededor. Algunas de esas percepciones ocurren en forma inconciente, y muchas respuestas conductuales también ocurren sin advertencia o conciencia.
Los psicólogos han comprobado que si las conductas aparecen como instintivas o deliberadas, las respuestas conductuales a los estímulos ambientales pueden ser influenciadas por lo que se ha denominado “priming” (preparación), o la manipulación de las decisiones o juicios por la presentación previa de las palabras, conceptos o imágenes que no fueron percibidas como relacionadas con el accionar de las manos. Los efectos del priming pueden ser sorprendentes. Por ejemplo, Bargh y col. prepararon a individuos haciéndolos resolver un rompecabezas de palabras relacionadas con el enojo, como grosero, descortés o,desagradable; luego, esos sujetos mostraron más posibilidad de interrumpir una conversación que los sujetos preparados con palabras neutrales o relacionadas con la amabilidad. North y col. mostraron que cuando tocaban música francesa en un almacén de venta de vinos, las personas compraban más vinos franceses y que cuando se propalaba una música alemana, la venta de vinos alemanes aumentaba, con una conciencia escasa o nula del efecto de la música sobre sus compras. Un ejemplo de cómo el consumo de alimentos puede ser influenciado por el “priming” fue comprobado en un estudio en el cual individuos sedientos que tenían una “cara feliz”, consideraron que la bebida con sabor frutal que bebieron tenía buen gusto a diferencia de los sujetos que mostraban una “cara enojada”, quienes la catalogaron de mal.
Otro determinante importante de cómo los seres humanos responden a cualquier manifestación de su ambiente es simplemente su notabilidad, es decir, cuánto de lo que sucede en el entorno llama su atención. Por ejemplo, los investigadores de técnicas de mercado (marketing) han comprobado que cuando el espacio en la góndola del supermercado se llena con el doble de mercadería, las ventas aumentan un 40%. Este efecto se produce independientemente de si el producto es popular o impopular. Las ventas también aumentan cuando la mercadería se muestra en expositores especiales y cuando se ubican a nivel de los ojos del comprador. Las cadenas de supermercados, concientes de este principio, maximizan sus ventas exponiendo los artículos que dan mayor ganancia de manera muy visible, con grandes demostraciones.
Conductas automáticas
Los seres humanos tienen capacidades cognitivas limitadas; solo tienen capacidad para procesar, en forma conciente, 40 a 60 bits de información por segundo—equivalente a una frase corta. Sin embargo, su capacidad de procesamiento completa, la cual incluye el sistema visual y el inconciente, se calcula en 11 millones de bits por segundo. Por lo tanto, el cerebro necesita mecanismos que no requieren la conciencia cognitiva para percibir el ambiente y reaccionar ante él. En efecto, la capacidad de los seres humanos para ser efectivos y tener un alto rendimiento depende no solo de su capacidad para pensar en abstracto y creativamente sino también en su capacidad para dejar libres los pensamientos del nivel superior asignando las tareas rutinarias al nivel cerebral inferior. Por lo tanto, las conductas no cognitivas no son un signo de debilidad sino de adaptación que permiten a los seres humanos ser una especie particularmente productiva.
En la actualidad, los psicólogos han adquirido mayor conocimiento de las conductas automáticas, las cuales pueden ser definidas como aquellas que operan sin la dirección cognitiva. Para las decisiones concientes se requiere un gran esfuerzo mental y su implementación posterior constituye las conductas. La mayoría de las respuestas de los seres humanos al ambiente pueden ser consideradas conductas automáticas. Las personas sonríen o ríen cuando se divierten, fruncen el ceño cuando están enojados, se asustan cuando son sorprendidos por un ruido y tensan sus músculos cuando están asustados, todo esto sin una decisión conciente o un estado conciente de su comportamiento. Un ejemplo de una conducta automática más compleja es el mimetismo social. En una conversación, las personas imitan las maneras de los otros, como la sonrisa, la rubicundez de la cara y la agitación de los pies, independientemente de si son conocidos o no.
Bargh ha definido cuatro características de las conductas automáticas:

1) ocurren en forma inconciente
2) se inician sin intención
3) continúan sin control una vez iniciadas
4) operan eficientemente o con poco esfuerzo.

Sin embargo, no se requieren todos estos criterios para que una conducta sea considerada automática. Los estudios sobre el consumo de alimentos indican que comer debe ser considerado una conducta automática. Las personas no suelen ser concientes de cuánto comen. En los estudios que demuestran la influencia del tamaño de las porciones, las personas a las que se sirven porciones grandes usualmente no creen que han comido más que las personas a las que se sirvió una porción de tamaño normal, y cuando son encuestados no informan haber sentido más plenitud gástrica comparados con las personas que comieron porciones más pequeñas. La evidencia de que el acto de comer comienza sin un intento conciente puede provenir de la tendencia a comer cualquier alimento simplemente porque es la hora de comer y no por la sensación de hambre.
En general, una vez que la persona comienza a comer, continúa hasta que la comida se termina o hasta que algún hecho externo cambia la situación. En un estudio, las personas tendieron a no parar de comer porque estaban satisfechas sino porque no había más alimento o bebida, no tenían tiempo para seguir comiendo o habían terminado de mirar la televisión. Estos estudios también demuestran que el acto natural de comer, sin esfuerzo, tiende a ser continuo. No se requiere esfuerzo para continuar comiendo en presencia de la comida pero sí se requiere esfuerzo para dejar de comer, en presencia de comida. Es intuitivo considerar que las conductas centrales para la supervivencia de un ser humano o un animal son automáticas. Las evaluaciones de la seguridad de nuestro entorno y los juicios sobre el peligro potencial planteado por forasteros son a menudo automáticos y basados en estereotipos. La respuesta “pelee o vuele” sería demasiado lenta para poseer un carácter protector si es requerida para deliberar una toma de decisiones. Debido a que la tarea evolutiva central de los seres humanos ha sido consumir energía para vivir, no es de sorprender que estemos programados para comer, siempre que la comida esté a nuestro alcance.
El hecho de considerar el comer como una conducta automática no significa que los seres humanos no puedan comer bajo el control de su voluntad. Las personas pueden rehusar comer postres o resistir la tentación de comer chocolates guardados en el escritorio. Todas las conductas automáticas pueden ser controladas temporalmente. Los seres humanos pueden concientemente evitar sonreir cuando se divierten, fruncir el ceño cuando están enojados o tensar sus músculos cuanto están asustados. Pero esto significa un esfuerzo. La cantidad de esfuerzo requerida para rechazar la comida a la vista del alimento es importante, y es casi imposible sostenerlo mucho tiempo.
En general, el autocontrol de los seres humanos sobre sus conductas automáticas es limitado. El autocontrol se cansa como lo hace un músculo y disminuye nuestra capacidad para hacer otras tareas. Y así como el alimento rechazado disminuye las reservas mentales de la persona, las tareas requieren un esfuerzo mental que puede reducir la capacidad para resistir la tentación del alimento. En un estudio, las personas que trataron de mantener una dieta mientras deliberadamente se les propuso un problema insoluble aumentaron la ingesta de alimentos comparados con las personas que no trataban de controlar su comida. La demanda mental elevada que implica hacer dieta puede parcialmente explicar el patrón observado comúnmente de los que hacen dieta, quienes al inicio pierden peso para después ganarlo.
Las conductas automáticas tienen otra característica importante. Debido a que las personas no son concientes de las conductas, tampoco son concientes de las conductas que no están bajo su control. Nisbett y Wilson han comprobado que las personas suelen no ser concientes de un estímulo particular que desencadena una respuesta y aún si tuvieran conciencia del estímulo y la respuesta, pueden no estar advertidos de que realmente fue el estímulo el que causó la respuesta. En realidad, las personas tienden a elaborar razones para explicar sus conductas, eligiendo siempre las más plausibles y acordes con las teorías culturalmente aceptables. Bargh y Chartrand comprobaron que, aun después de haber conocido los resultados de los experimentos que demuestran la naturaleza automática de sus acciones, las personas que participaron continuaron rehusándose a creer que aquellas acciones no eran el resultado de una elección conciente. Nuestra dificultad para aceptar cuán fuerte es la influencia del ambiente en nuestra manera de comer puede provenir de nuestra incapacidad para reconocer y aceptar que nuestra manera de comer es una conducta automática. Sentimos culpa por nuestra debilidad para mantener una dieta, cuando es más posible que nuestras respuestas automáticas estén en relación con las señales para comer y la disponibilidad de alimentos baratos, convenientes y densos en calorías.
Si la conducta de comer es automática, se podría predecir que los alimentos más elegidos serían los que están más disponibles y más visibles y esto requiere el menor esfuerzo para comer, como lo son los alimentos precocidos y envasados y las bebidas que pueden ser ingeridos sin utensilios. De hecho, los alimentos que han mostrado mayor aumento en las ventas en el cuarto de siglo pasado son los siguientes: refrescos, bocados salados, papas fritas y pizza.
Comentarios
Es tentador creer que las personas con sobrepeso no son concientes de su peso. Pero la mayoría de los americanos se consideran obesos, y cerca de un tercio está tratando activamente de perder peso, incluyendo las mujeres con ÍMC de 18,5 a 25 kg/m2. La observación de que tantas personas continúan engordando a pesar de su deseo de ser delgados se explica más considerando al acto de comer como una conducta automática.
El concepto de que comer es una conducta automática, en oposición a una conducta que los seres humanos pueden regular, tiene consecuencias importantes sobre la obesidad epidémica. En efecto, los investigadores han descrito como un “ambiente tóxico” de donde nace la obesidad epidémica al nivel elevado de mercadeo, accesibilidad y cantidad de alimentos. “Este concepto indica que los abordajes educativos y motivadores para reducir el nivel de consumo de la población, como la guía que representa la pirámide nutricional, la información nutricional en las etiquetas y el consejo dietético, continuarán fracasando”. En lugar de estos enfoques para reducir el consumo, los autores enfatizan disminuir la accesibilidad, la visibilidad y las cantidades de alimentos a las cuales están expuestas las personas, y reducir las señales del ambiente que incitan a comer.
Los mejores abordajes incluyen la reducción del tamaño de las porciones, la limitación del acceso a las alimentos listos para comer, limitando la disponibilidad de comidas “al paso” en las escuelas y lugares de trabajo, y reduciendo la publicidad de alimentos. Debido a que los seres humanos parecen ser muy sensibles a pequeños cambios en el entorno del alimento, esas modificaciones pueden no necesitar ser prolongadas para ser efectivas. Por otra parte, debido a la naturaleza automática de comer y a que en la actualidad la gente está consumiendo más calorías que lo que necesita, esos cambios—una vez implementados—podrían ser muy bien notados. Esta perspectiva representa nuestra mayor esperanza para controlar la obesidad epidémica.


Referencias
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omer como una conducta automática
Una conducta controlada por el entorno más que por el individuo.
 

Conducta ingestiva
Introducción
Quizás el más misterioso y frustrante aspecto de la obesidad epidémica es el contraste entre lo que se sabe de la biología del problema y la incapacidad para detener la epidemia. Durante los últimos 25 años, el porcentaje de norteamericanos obesos (índice de masa corporal [IMC] ≥ 30 kg/m2) ha aumentado de 14,5% a 32,2%. Muchos queda por aprender acerca del metabolismo de los macronutrientes, pero nadie se ha opuesto seriamente al concepto que la obesidad es la consecuencia de que la ingesta calórica supera al gasto calórico. Porqué las personas continúan consumiendo más calorías que las necesarias cuando las consecuencias son tan evidentes, estigmatizantes y por todos conocido insalubres, es una pregunta que todavía no ha obtenido respuesta.
La obesidad epidémica solo puede haber surgido en las recientes décadas debido a una disminución de la actividad física, el aumento del consumo calórico, o ambos. Aunque la contribución de la inactividad física al problema todavía no es clara, tanto el consumo de alimentos como los datos sobre la cantidad de alimentos distribuidos en Estados Unidos indican que el consumo calórico del norteamericano promedio ha aumentado durante los últimos años. Esta evidencia debe llamar nuestra atención sobre un interrogante más importante de esta epidemia: ¿por qué la gente come demasiado?
Los esfuerzos nacionales por tratar y prevenir la obesidad dependen de una educación muy profunda de la población para regular su ingesta de alimentos a través de la publicación de guías generales sobre nutrición, promoción de dietas personalizadas e información en las etiquetas de la composición nutricional de los alimentos. El crecimiento continuado de la epidemia, a pesar del empleo de estas técnicas, debe hacer que la gente se pregunte cuáles son las causas de que esto suceda. La suposición más importante es que, dada la información y la motivación correctas, con el tiempo, las personas pueden mucho más reducir su ingesta de alimentos que su gasto calórico. A su vez, esta suposición implica que el comer es un acto conciente. Una suposición alternativa es que el comer es una conducta controlada por el entorno más que por el individuo. Esta idea está avalada por investigaciones sobre las influencias ambientales sobre el acto de comer y la naturaleza automática de ciertas conductas.
Influencias ambientales sobre el acto de comer
En años recientes, muchos estudios han demostrado la gran influencia que tiene el ambiente sobre la cantidad de alimentos que consumen las personas. En particular, el tamaño de las porciones parece ser muy importante para los patrones de consumo; las personas a las que se sirven porciones más grandes simplemente comen más comida, sin tener en cuenta su peso y el tipo de comida o la hora de las otras comidas. Por ejemplo, en un restaurante, las personas a las que se sirvió un plato de pastas 50% más grande que la porción normal comió 43% más que las personas a las que se sirvió una porción normal, aumentando su consumo calórico en 159 kcal. Los hombres a los que se suministró una bolsa de 175 gr. de papas fritas triplicaron la cantidad de papas fritas que comieron, comparados con los hombres que comieron de una bolsita de 25 g, llegando a consumir 311 kcal. La tentación de comer comida con las manos es tan fuerte que los seres humanos comen más, aun si la comida sabe mal. En un estudio, los asistentes a un cine a quienes se les suministraron cajas de palomitas de maíz de tamaño doble de lo normal y que 14 días antes se habían quejado del gusto, comieron todavía el 34 % más que las personas que comieron palomitas de maíz viejas de cajas de tamaño normal.
Más allá del tamaño de la porción, un principio es que la cantidad de alimento consumido aumenta a medida que el esfuerzo para comerlo disminuye, aun si la diferencia del esfuerzo es insignificante. Por ejemplo, los oficinistas que tenían chocolate Kisses en su escritorio comieron un promedio de 5,6 más caramelos (total: 136 kcal) por día que los compañeros que tenían los caramelos guardados a 2 metros de distancia. La cantidad en kilocalorías demostrada por este experimento es importante, porque un pequeño desequilibrio calórico mantenido en el tiempo puede producir obesidad. En efecto, se calcula que la ganancia de peso media en la obesidad epidémica en las últimas décadas podría estar causada por un exceso diario de solo 100 a 150 kcal.
La mera visión de la comida puede incitar a comer. Por ejemplo, Wansink y col. demostraron que los oficinistas comieron 3,1 más chocolates (total: 75 kcal) cuando los caramelos estaban guardados en envases transparentes. En otro experimento interesante de los mismos autores, los investigadores rellenaron los platos de sopa de los trabajadores mientras éstos comían, pero en forma inadvertida por ellos, y comprobaron que comieron 73% más sopa. El trabajo de Wansink demuestra repetidamente que las señales ambientales influyen sobre la frecuencia y la cantidad de comida y que las personas no suelen reconocer esas señales.
El contexto en el cual están ubicados los lugares de comida también influye mucho sobre los patrones de consumo. Cuanto más prolongada es la comida, más se come. La cantidad de comida que las personas comen está directa y fuertemente relacionada con el número de personas que comparten la comida; el consumo de alimentos aumenta un 28% cuando otra persona está presente y sigue aumentando progresivamente hasta el 71% cuando el número de compañeros de mesa son seis o más, como fue demostrado en otro estudio. Comer en compañía de otras personas también introduce otros efectos sociales poderosos.
Secuencia ambiente-percepción-conducta
En los últimos tiempos, los investigadores han hecho progresos no relacionados con el acto comer o la obesidad, comprendiendo cómo responden los seres humanos al estímulo ambiental. El ambiente es el contexto en el cual los seres humanos actúan y reaccionan. Cada momento, a través de lo que ven u oyen, los individuos perciben lo que sucede a su alrededor. Algunas de esas percepciones ocurren en forma inconciente, y muchas respuestas conductuales también ocurren sin advertencia o conciencia.
Los psicólogos han comprobado que si las conductas aparecen como instintivas o deliberadas, las respuestas conductuales a los estímulos ambientales pueden ser influenciadas por lo que se ha denominado “priming” (preparación), o la manipulación de las decisiones o juicios por la presentación previa de las palabras, conceptos o imágenes que no fueron percibidas como relacionadas con el accionar de las manos. Los efectos del priming pueden ser sorprendentes. Por ejemplo, Bargh y col. prepararon a individuos haciéndolos resolver un rompecabezas de palabras relacionadas con el enojo, como grosero, descortés o,desagradable; luego, esos sujetos mostraron más posibilidad de interrumpir una conversación que los sujetos preparados con palabras neutrales o relacionadas con la amabilidad. North y col. mostraron que cuando tocaban música francesa en un almacén de venta de vinos, las personas compraban más vinos franceses y que cuando se propalaba una música alemana, la venta de vinos alemanes aumentaba, con una conciencia escasa o nula del efecto de la música sobre sus compras. Un ejemplo de cómo el consumo de alimentos puede ser influenciado por el “priming” fue comprobado en un estudio en el cual individuos sedientos que tenían una “cara feliz”, consideraron que la bebida con sabor frutal que bebieron tenía buen gusto a diferencia de los sujetos que mostraban una “cara enojada”, quienes la catalogaron de mal.
Otro determinante importante de cómo los seres humanos responden a cualquier manifestación de su ambiente es simplemente su notabilidad, es decir, cuánto de lo que sucede en el entorno llama su atención. Por ejemplo, los investigadores de técnicas de mercado (marketing) han comprobado que cuando el espacio en la góndola del supermercado se llena con el doble de mercadería, las ventas aumentan un 40%. Este efecto se produce independientemente de si el producto es popular o impopular. Las ventas también aumentan cuando la mercadería se muestra en expositores especiales y cuando se ubican a nivel de los ojos del comprador. Las cadenas de supermercados, concientes de este principio, maximizan sus ventas exponiendo los artículos que dan mayor ganancia de manera muy visible, con grandes demostraciones.
Conductas automáticas
Los seres humanos tienen capacidades cognitivas limitadas; solo tienen capacidad para procesar, en forma conciente, 40 a 60 bits de información por segundo—equivalente a una frase corta. Sin embargo, su capacidad de procesamiento completa, la cual incluye el sistema visual y el inconciente, se calcula en 11 millones de bits por segundo. Por lo tanto, el cerebro necesita mecanismos que no requieren la conciencia cognitiva para percibir el ambiente y reaccionar ante él. En efecto, la capacidad de los seres humanos para ser efectivos y tener un alto rendimiento depende no solo de su capacidad para pensar en abstracto y creativamente sino también en su capacidad para dejar libres los pensamientos del nivel superior asignando las tareas rutinarias al nivel cerebral inferior. Por lo tanto, las conductas no cognitivas no son un signo de debilidad sino de adaptación que permiten a los seres humanos ser una especie particularmente productiva.
En la actualidad, los psicólogos han adquirido mayor conocimiento de las conductas automáticas, las cuales pueden ser definidas como aquellas que operan sin la dirección cognitiva. Para las decisiones concientes se requiere un gran esfuerzo mental y su implementación posterior constituye las conductas. La mayoría de las respuestas de los seres humanos al ambiente pueden ser consideradas conductas automáticas. Las personas sonríen o ríen cuando se divierten, fruncen el ceño cuando están enojados, se asustan cuando son sorprendidos por un ruido y tensan sus músculos cuando están asustados, todo esto sin una decisión conciente o un estado conciente de su comportamiento. Un ejemplo de una conducta automática más compleja es el mimetismo social. En una conversación, las personas imitan las maneras de los otros, como la sonrisa, la rubicundez de la cara y la agitación de los pies, independientemente de si son conocidos o no.
Bargh ha definido cuatro características de las conductas automáticas:
1) ocurren en forma inconciente
2) se inician sin intención
3) continúan sin control una vez iniciadas
4) operan eficientemente o con poco esfuerzo.
Sin embargo, no se requieren todos estos criterios para que una conducta sea considerada automática. Los estudios sobre el consumo de alimentos indican que comer debe ser considerado una conducta automática. Las personas no suelen ser concientes de cuánto comen. En los estudios que demuestran la influencia del tamaño de las porciones, las personas a las que se sirven porciones grandes usualmente no creen que han comido más que las personas a las que se sirvió una porción de tamaño normal, y cuando son encuestados no informan haber sentido más plenitud gástrica comparados con las personas que comieron porciones más pequeñas. La evidencia de que el acto de comer comienza sin un intento conciente puede provenir de la tendencia a comer cualquier alimento simplemente porque es la hora de comer y no por la sensación de hambre.
En general, una vez que la persona comienza a comer, continúa hasta que la comida se termina o hasta que algún hecho externo cambia la situación. En un estudio, las personas tendieron a no parar de comer porque estaban satisfechas sino porque no había más alimento o bebida, no tenían tiempo para seguir comiendo o habían terminado de mirar la televisión. Estos estudios también demuestran que el acto natural de comer, sin esfuerzo, tiende a ser continuo. No se requiere esfuerzo para continuar comiendo en presencia de la comida pero sí se requiere esfuerzo para dejar de comer, en presencia de comida. Es intuitivo considerar que las conductas centrales para la supervivencia de un ser humano o un animal son automáticas. Las evaluaciones de la seguridad de nuestro entorno y los juicios sobre el peligro potencial planteado por forasteros son a menudo automáticos y basados en estereotipos. La respuesta “pelee o vuele” sería demasiado lenta para poseer un carácter protector si es requerida para deliberar una toma de decisiones. Debido a que la tarea evolutiva central de los seres humanos ha sido consumir energía para vivir, no es de sorprender que estemos programados para comer, siempre que la comida esté a nuestro alcance.
El hecho de considerar el comer como una conducta automática no significa que los seres humanos no puedan comer bajo el control de su voluntad. Las personas pueden rehusar comer postres o resistir la tentación de comer chocolates guardados en el escritorio. Todas las conductas automáticas pueden ser controladas temporalmente. Los seres humanos pueden concientemente evitar sonreir cuando se divierten, fruncir el ceño cuando están enojados o tensar sus músculos cuanto están asustados. Pero esto significa un esfuerzo. La cantidad de esfuerzo requerida para rechazar la comida a la vista del alimento es importante, y es casi imposible sostenerlo mucho tiempo.
En general, el autocontrol de los seres humanos sobre sus conductas automáticas es limitado. El autocontrol se cansa como lo hace un músculo y disminuye nuestra capacidad para hacer otras tareas. Y así como el alimento rechazado disminuye las reservas mentales de la persona, las tareas requieren un esfuerzo mental que puede reducir la capacidad para resistir la tentación del alimento. En un estudio, las personas que trataron de mantener una dieta mientras deliberadamente se les propuso un problema insoluble aumentaron la ingesta de alimentos comparados con las personas que no trataban de controlar su comida. La demanda mental elevada que implica hacer dieta puede parcialmente explicar el patrón observado comúnmente de los que hacen dieta, quienes al inicio pierden peso para después ganarlo.
Las conductas automáticas tienen otra característica importante. Debido a que las personas no son concientes de las conductas, tampoco son concientes de las conductas que no están bajo su control. Nisbett y Wilson han comprobado que las personas suelen no ser concientes de un estímulo particular que desencadena una respuesta y aún si tuvieran conciencia del estímulo y la respuesta, pueden no estar advertidos de que realmente fue el estímulo el que causó la respuesta. En realidad, las personas tienden a elaborar razones para explicar sus conductas, eligiendo siempre las más plausibles y acordes con las teorías culturalmente aceptables. Bargh y Chartrand comprobaron que, aun después de haber conocido los resultados de los experimentos que demuestran la naturaleza automática de sus acciones, las personas que participaron continuaron rehusándose a creer que aquellas acciones no eran el resultado de una elección conciente. Nuestra dificultad para aceptar cuán fuerte es la influencia del ambiente en nuestra manera de comer puede provenir de nuestra incapacidad para reconocer y aceptar que nuestra manera de comer es una conducta automática. Sentimos culpa por nuestra debilidad para mantener una dieta, cuando es más posible que nuestras respuestas automáticas estén en relación con las señales para comer y la disponibilidad de alimentos baratos, convenientes y densos en calorías.
Si la conducta de comer es automática, se podría predecir que los alimentos más elegidos serían los que están más disponibles y más visibles y esto requiere el menor esfuerzo para comer, como lo son los alimentos precocidos y envasados y las bebidas que pueden ser ingeridos sin utensilios. De hecho, los alimentos que han mostrado mayor aumento en las ventas en el cuarto de siglo pasado son los siguientes: refrescos, bocados salados, papas fritas y pizza.
Comentarios
Es tentador creer que las personas con sobrepeso no son concientes de su peso. Pero la mayoría de los americanos se consideran obesos, y cerca de un tercio está tratando activamente de perder peso, incluyendo las mujeres con ÍMC de 18,5 a 25 kg/m2. La observación de que tantas personas continúan engordando a pesar de su deseo de ser delgados se explica más considerando al acto de comer como una conducta automática.
El concepto de que comer es una conducta automática, en oposición a una conducta que los seres humanos pueden regular, tiene consecuencias importantes sobre la obesidad epidémica. En efecto, los investigadores han descrito como un “ambiente tóxico” de donde nace la obesidad epidémica al nivel elevado de mercadeo, accesibilidad y cantidad de alimentos. “Este concepto indica que los abordajes educativos y motivadores para reducir el nivel de consumo de la población, como la guía que representa la pirámide nutricional, la información nutricional en las etiquetas y el consejo dietético, continuarán fracasando”. En lugar de estos enfoques para reducir el consumo, los autores enfatizan disminuir la accesibilidad, la visibilidad y las cantidades de alimentos a las cuales están expuestas las personas, y reducir las señales del ambiente que incitan a comer.
Los mejores abordajes incluyen la reducción del tamaño de las porciones, la limitación del acceso a las alimentos listos para comer, limitando la disponibilidad de comidas “al paso” en las escuelas y lugares de trabajo, y reduciendo la publicidad de alimentos. Debido a que los seres humanos parecen ser muy sensibles a pequeños cambios en el entorno del alimento, esas modificaciones pueden no necesitar ser prolongadas para ser efectivas. Por otra parte, debido a la naturaleza automática de comer y a que en la actualidad la gente está consumiendo más calorías que lo que necesita, esos cambios—una vez implementados—podrían ser muy bien notados. Esta perspectiva representa nuestra mayor esperanza para controlar la obesidad epidémica.


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lunes, 7 de octubre de 2019

.Kéfir agua. Kéfir leche.

Hace unos días les mostraba en este breve video cómo hacer kéfir de agua. Hoy voy a desarrollar esa información, aclarando algunas cuestiones y diferencias con el kéfir de leche que me parece importante transmitir.

Recorriendo un poco la historia,  encontramos que la palabra kéfir significa “bendición” en turco. También derivaría de la palabra “kefy” o “kef” que significa “sabor agradable”.  Originalmente, esta bebida, propia de los pueblos del Cáucaso, se obtenía al fermentar leche vacuna con unos nódulos específicos.

Acá surge la primer cuestión a aclarar: los nódulos de kéfir de leche son diferentes a los del kéfir de agua, que en realidad, se denominan tibicos.
Luego volveremos sobre este tema.

En diferentes partes del mundo (no así en Argentina), cuando uno dice kéfir, se da por entendido que se está hablando del kéfir de leche.
En nuestro país, tuvo tanta expansión el kéfir de agua, que la situación es inversa.

Los nódulos del kéfir de leche, son una estructura polisacárida donde conviven en simbiosis diversos microorganismos, que adoptan la forma de una masa gelatinosa, irregular, color blanca o ligeramente amarillenta, de consistencia elástica y aspecto similar a las flores de coliflor. Su tamaño varía entre pocos milímetros y algunos centímetros de diámetro.


En los granos o nódulos de kéfir se encuentran en asociación simbiótica bacterias (Lactobacilus brevis, Lactobacilus desidiosus, Lactobacilus acidophilus y estreptococos lácticos) y levaduras (Candida kephir, Sacharomyces delbruckii) responsables de generar la doble fermentación, ácido-láctica y alcohólica.

Tradicionalmente los nódulos de kéfir se generaban como consecuencia de cuajar leche fresca en cántaros de madera. Sumergiéndolos en leche recién ordeñada, los habitantes del Cáucaso comenzaron a obtener la “leche kefirada”, una bebida de sabor agradable, mejor conservación que la leche fresca y con efectos positivos para la salud.
La leche kefirada se puede definir como una leche fermentada carbonatada ácida, cuyo sabor se debe a la presencia del ácido láctico.
A diferencia del yogur, donde solo se da la fermentación láctica, en el kéfir, los nódulos producen una doble fermentación, una realizada por las levaduras y la otra por las bacterias. Así no solo se transforma la lactosa, sino también las proteínas.
En aspecto, el kéfir de leche es como un yogur líquido.

Creo que el problema más grande al momento de hacer kéfir de leche (si se pretende lograr sus efectos terapéuticos), es la calidad del medio de cultivo. Es decir, los pueblos caucásicos no tenían inconvenientes, ya que partían de leches puras, recién ordeñadas, sin químicos, tóxicos, antibióticos, hormonas, ni procesos industriales (homogeneizado, pasteurizado, descremado, etc.).
Hoy en día es difícil lograr esa calidad de leche. En Estados Unidos se está impulsando una red de productores y consumidores (Real milk) que quieren tener acceso a leche cruda, orgánica y de caldiad. Esa red ha crecido en arios países del mundo. Acá más información.
Lamentablemente en Argentina todavía la situación está lejos de esto, ya que aún las leches orgánicas que se comercializan han sido pasteurizadas.

El aspecto que comparten las dos bebidas, es que ambas tienen la virtud de reestablecer la flora intestinal normal (microbiota), tan importante para una buena digestión y asimilación de los nutrientes ingeridos.

Al hablar de kéfir de agua, como mencionaba anteriormente, lo primero es aclarar que la bebida se fermenta con tibicos.
Si bien el origen de los “tibicos” no es del todo conocido, varios autores coinciden en que el punto de partida se encuentra en México. Bajo el nombre de Tibi, los gránulos originales viven en las nopaleras (Opuntia ssp) alimentándose de las excreciones azucaradas de estas cactáceas.

Nódulos de kéfir
La estructura y apariencia de los tibicos es diferente a la de los nódulos de kéfir de leche. En lugar de parecerse a flores de coliflor, no se agrupan, son transparentes o adoptan el color de la bebida en la que se los fermenta y tienen el tamaño de un grano de arroz o de un pequeño poroto.
Pueden cultivarse en distintos medios: leche de semillas, agua, infusiones de hierbas, jugo de uva u otras frutas con alto contenido de azúcar. Si se usa agua, se logra una bebida similar a una limonada gasificada. Al utilizar jugo de uva se obtiene una bebida muy similar al champagne.

En el consumo de una u otra bebida, hay una diferencia importante que es que el kéfir de leche aporta nutrientes propios de la leche (proteínas, grasas, minerales, vitaminas). Esto hace que en caso de lograr elaborar un kéfir de buena calidad (con leche cruda), normalemente no se ingiere mas de uno o dos vasos por día. En cambio, el kéfir de agua permite tomar dosis más altas (1 o 2 lts. diarios).

Hay muchas formas de hacer kéfir de agua. En este video muestro una que me resulta simple y de agadable sabor. Además de múltiples saborizaciones que enseño en mis clases, pueden probar este licuado hecho con kéfir y un espumante de kéfir y frutillas.

Dos temas que quisiera aclarar en relación al proceso de elaboración y la gasificación de la bebida.
Por un lado, la interferencia de elementos metálicos. En muchos textos van a encontrarse la recomendación de no usarlos para revolver o colar el kéfir, porque supuestamente pueden estropear la bebida o destruir los nódulos. Luego de más de 12 años de hacer kéfir de agua, mi experiencia muestra que esto no se aplica. Es decir, el kéfir siempre lo preparo en frasco de vidrio (no dejo la bebida 2 días en contacto con recipientes metálicos), pero revolver con cucharas de acero o colar los nódulos en coladores de acero inoxidable no ha alterado en lo más mínimo ni la bebida, ni los nódulos. He compartido y leido esta información con “fermentadores” de otros países, que reportan exactamente lo mismo.

Y lo otro es la gasificación de la bebida. El kéfir de agua, tal como lo muestro en el video, tiene muy baja gasificación. Si se quiere aumentar esto, o bien se puede dejar el kéfir envasado con tapa hermética en heladera y utilizarlo recién a los 15 o 20 días, o sino, una vez que se cuela y se envasa la bebida, sugiero dejarla uno o dos días fuera de la heladera, con su tapa hermética, de forma que vaya gasificándose. Bajo estas condiciones, se aumenta un poco la gasificación del producto sin riesgos a producir explosiones .

Si suelen hacer kéfir de agua, ¡ compartan sus experiencias, que en el arte de fermentar alimentos, intercambiar las experiencias individuales nos enriquece a todos ! Cuéntennos si lo saborizan, si lo toman con o sin gas, si fermentaron con alguna fruta específica, etc.

Alex von Foerster
www.alimentoyconciencia.com

lunes, 23 de septiembre de 2019

.Germinados.

Muchas personas quieren saber
como hacer los germinados en casa
ya que los brotes son alimentos excepcionales y de este modo salen mucho más baratos.
Como hacer los germinados en casa es muy fácil y toda la familia estará encantada de participar.

Ingredientes para obtener germinados
1 frasco de vidrio de un litro con boca ancha.
3 cucharadas de semilla bien lavada (lenteja, soya, trigo, amaranto, alfalfa, garbanzo, etc.).
1/2 litro de agua.
Elaboración de los germinados
Las semillas se lavan y se colocan en el frasco con agua (tres veces su volumen). La boca del frasco puede cubrirse con una tela delgada para que no entren los insectos.

El frasco se deja en un lugar oscuro y cálido de 10 a 12 horas para la alfalfa, de 12 a 15 horas para las lentejas y soya.

Luego se escurre el agua (la tela evitará que salgan las semillas) y se enjuagan bien con agua tibia.

Se acomodan los granos a lo largo de la pared del frasco y se vuelven a colocar en un lugar oscuro y cálido, enjuagándolos dos o tres veces los primeros días y luego una vez al día.

Nota : unas 48 horas después de haber iniciado el remojo, las semillas ya están muy reblandecidas, por lo que su cocimiento se hará en mucho menor tiempo (y podrían ser no más de 10 minutos de hervor) y con un ahorro considerable de combustible.

Cuando los brotes tienen de 2 a 3 centímetros de largo se exponen a la luz solar indirecta por espacio de unas 2 horas para que las hojitas se pongan de color verde, o sea, para que se les forme la clorofila, con esto se favorece el aumento de Vitamina C y toman un sabor más agradable.

Si se desea separar las capas exteriores de las semillas, o sea las cáscaras, antes de comer los brotes, éstos se colocan en una cubeta con agua y entonces las cáscaras flotan y se recogen en la superficie, mientras que los brotes se van al fondo.
¡Ahora los germinados están listos!

El cuidado de los germinados consiste básicamente en proporcionarles el drenaje adecuado (escurrir completamente el agua con que se enjuaguen) para mantenerlos solamente húmedos, ya que mucha agua o muy poco aire crearán hongos y desechos. En clima más caliente y más húmedo, acorte el tiempo de remojo y enjuáguelos con más frecuencia para mantenerlos frescos. Así pues, el tiempo de germinación varía según la temperatura. También la clase de semilla tiene que ver con el tiempo de germinación. Por ejemplo, los brotes de ajonjolí se amargan teniéndose en proceso de germinación más de dos días, es decir que deben aprovecharse a más tardar 48 horas después de haberse iniciado el remojo. En el caso del amaranto se consideran como condiciones óptimas para la germinación una temperatura de 30° C y un intervalo de tiempo que va de 18 a 30 horas, ya que puede obtenerse un incremento en la concentración de proteína de 15.78 a 16.11% y en cuanto a la lisina de 4.52 a 5.55 gramos por 100 g. de proteína.

Las semillas que se requieren para germinar deben estar vivas, no sirven semillas irradiadas o sometidas a procesos físicos o químicos que alteren su estructura vital.

Como obtener las semillas
Semillas, Granos y Legumbres pueden ser obtenidos en su mayoría en tiendas de productos naturales y en comercios proveedores de granos, a precios económicos, como una manera saludable de proporcionar comida de mesa para toda la familia. Como precaución se debe comprarse semillas no tratadas. En casos de reducción drástica de los alimentos, de una guerra o de una catástrofe natural una cantidad almacenada de ellos puede ser utilizada como alimento de supervivencia.

Germinados en la Dieta

Los germinados son mejores si se comen crudos, porque la cocción siempre destruye una gran parte de su contenido nutricional. El brote puede comerse entero, incluyendo las raíces y hojas. Los germinados pueden comerse solos, pero también pueden ser agregados a las ensaladas, emparedados y sopas. También pueden mezclarse en los alimentos, compotas, salsas y aderezos. Pueden ser guardados en el refrigerador, en un tarro o bolsa plástica hasta por dos semanas. Es preferible sin embargo, hacer cantidades frecuentes de germinados, porque tienden a hacerse rancios al guardarlos por mucho tiempo. Puesto que al volverse rancios se crean productos químicos peligrosos se recomienda hacer el esfuerzo de mantenerlos frescos para la dieta.

Autor: Armando Silerio
Por gentileza del Dr. Pablo Elías Gómez Posse
www.uva.org.ar

. Crudo si, crudo no.

Contrariamente a lo que se viene queriendo instalar como moda en estos últimos años a partir de los movimientos de Raw o live food (alimentación viva o crudívora), en muchos casos cocinar mejora la asimilación de nutrientes.

Los practicantes del Raw food o alimentación viva, suelen decir que “el alimento natural, crudo, está vivo, lleno de densidad nutricional y el alimento cocido, no”. Insisten en que cocinar destruye al menos el 50 % de los nutrientes de los alimentos y todas las enzimas.

“Cocinar destruye los nutrientes de la comida y facilita el desarrollo de la enfermedad”, señala Gabriel Cousens, referente del movimiento crudivegano.

Mucho de esto se apoya en la idea de que la enfermedad se origina por la toxemia y siendo supuestamente el alimento cocido (tóxico o muerto), estaríamos en problemas…

Pero no desesperemos, es una idea que a muchos seduce, pero la realidad es bastante más compleja.

Es cierto que excederse en los tiempos de cocción o usar métodos donde las temperaturas son muy altas (fritos, al fuego directo como la parrilla o temperaturas muy altas del horno) forma sustancias tóxicas y se pierden algunos nutrientes.

Pero de ahí a que comer alimentos cocidos es como comer cosas muertas, hay una distancia grande. Y, por otro lado, en muchísimos casos la cocción es necesaria para hacer que el alimento sea apto para nuestro sistema digestivo o hasta mejoramos la digestibilidad del mismo con algunos métodos o técnicas de cocción.


El primer fantasma: la pérdida de enzimas
Uno de los principios del “Raw food” radica en no exponer a los alimentos a más de 40 o 45 °C, porque por encima de esas temperaturas las enzimas de los alimentos se van a ir destruyendo.

Esto está directamente relacionado con la teoría de Howell o “teoría enzimática”, que nunca pudo ser probada.

En “Enzyme nutrition”, el Dr. Edward Howell (Avery Publishing, 1985) señala una serie de interesantes ideas:

Las enzimas presentes en los alimentos crudos podían ayudar a digerir otros alimentos y tendrían otros beneficios para la salud.
Cocinar destruye las enzimas de los alimentos y por ende comer alimentos cocidos le implicaría a nuestro organismo producir más enzimas digestivas (en relación a haber comido los alimentos crudos).
El humano dispondría de una “producción o potencial finito” de enzimas, que serían importantes para la salud y longevidad y que si comíamos alimentos cocidos las íbamos a agotar y no se podrían reponer.
Las enzimas de los alimentos crudos llevan “fuerza vital” que se puede transferir al ser humano, aumentando su vitalidad y longevidad, y que dicha fuerza vital se perdería comiendo alimentos cocidos.
Nada de esto pasó de ser una interesante o atrapante teoría. No hay estudios que hayan probado ninguno de estos puntos y aún siendo los libros de Howell anticuados, siguen siendo mencionados como referencia bibliográfica dentro del movimiento del “Raw food”.

Para aclarar algunos puntos, les cuento que las enzimas son proteínas que aceleran o “catalizan” reacciones químicas. Nuestras glándulas secretan enzimas al sistema digestivo justamente para digerir la comida.
Cuando ingerimos enzimas de los vegetales éstas no reemplazan a las enzimas secretadas por nuestras glándulas y no participan en otra reacción de nuestro metabolismo. Son digeridas, absorbidas y utilizadas como los otros nutrientes.

Es un error pensar que comer vegetales crudos implica menor esfuerzo digestivo. Las enzimas de los vegetales crudos no participan en la digestión de esos vegetales, el cuerpo igualmente va a producir enzimas para digerir esos vegetales.

Y no podemos ser “deficientes” en enzimas a menos que tengamos alguna problemática genética específica.

En cuanto al último punto, la “fuerza vital” del alimento crudo está fundamentado con la foto Kirlian. Que si bien se ven diferencias entre la foto de un alimento crudo y uno cocido, no hay evidencias de que eso sea “fuerza vital” o que un alimento sea mejor que el otro.

Segundo error: la leucocitosis de Kouchakoff
El Dr. Paul Kouchakoff estudio el efecto de los alimentos en la sangre, especialmente de los alimentos cocidos y desarrollo la teoría de la leucocitosis digestiva (aumento de células blancas en la sangre luego del consumo de alimentos cocidos).

Esta observación es otra de las herramientas que utilizan los seguidores del Raw para afirmar que los alimentos crudos están vivos y los cocidos, muertos.
Y en ese contexto, se asume que los alimentos cocidos tienen sustancias extrañas que deben ser combatidas y supuestamente como el sistema inmune “esta ocupado” con los alimentos cocidos (muertos), no va a poder trabajar eficientemente.

Aún pensando que algo de esto tiene sentido, el mismo Kouchakoff aclaró en otro informe que ingiriendo en la comida el 10% de alimentos crudos se evitaba la leucocitosis (no había que consumir todo crudo) y que la leucocitosis también se evita si los alimentos que se consumen fueron cocidos hasta 30 minutos debajo de lo que él llamo “temperatura crítica” (87 a 97 °C). Es decir, ciertas cocciones suaves no generaban este supuesto problema.

De todos modos, todo esto quedó en una simple especulación, no existieron posteriores estudios que hayan podido demostrar algo malo en esta leucocitosis. Quien quiera profundizar en este aspecto, le sugiero leer este extenso y detallado informe de Beyond Vegetarinism “Digestive leukocytosis: what a close reading of Kouchakoff reveals”


Vitaminas, minerales, ¿todo se pierde?
Hay vitaminas hidrosolubles como el caso de una vitamina C o el complejo B que se pierden, en parte, durante una cocción. Pero otros nutrientes de ese mismo alimento, aumentan su biodisponibilidad.

Por ejemplo, si se compara al brócoli crudo con el brócoli cocido, vemos que un 25% de la vitamina C se pierde en la cocción, pero al menos otros 20 nutrientes no muestran pérdidas entre el estado crudo y cocido.

En el peor de los casos, las pérdidas de algunas vitaminas podrían llegar a un 25% y no al 50% como se suele decir en el “Raw food”.

Con los minerales prácticamente no hay pérdidas. Y, por otra parte, debemos tener en cuenta que aún sin cocinar, la simple exposición al aire y a la luz puede derivar en una pérdida vitamínica.

Algunos beneficios de la cocción
En muchos casos, la cocción es necesaria para desactivar antinutrientes, como he mostrado una y otra vez en el caso de la cocción de los cereales o legumbres.
Y la desactivación o transformación de estos antinutrientes mejora la asimilación y absorción de diferentes nutrientes del alimento.

Una cocción al vapor o un hervido para hacer una sopa, rompe las estructuras celulares de los vegetales volviéndolo más fáciles de digerir, no más difíciles. En este caso, el cuerpo necesita menor producción enzimática para digerir los vegetales así cocidos.

Los carotenoides y fitoquímicos como la luteína y licopenos se absorben mejor en vegetales cocidos que en vegetales crudos. Tal como señala el Dr. Joel Furhman, en “The cold truth about raw food diets”,  The Institude os Food Reserch de Norwic, mostró que los carotenoides de las zanahorias cocidas y pisadas se absorbían en una 15 – 20 % mientras que en el caso de la zanahoria cruda solo alcanzaba el 3 a 4 %.

Pasa algo parecido con el tomate, donde una vez cocido la absorción de antioxidantes es mejor.

La avidina (antinutrientes que impide la absorción de la biotina) de la clara del huevo se transforma y mejora su digestibilidad a partir de la cocción.
La cocción también mejora significativamente la digestibilidad de los alimentos almidonados como los tubérculos (papas, mandiocas, etc.), zapallos, cereales y legumbres.

La actividad antioxidante del maíz por ejemplo, se incrementa al estar cocido, a pesar de perder parte de la vitamina C. En la cocción, se activa el ácido ferúlico con propiedades anticancerígenas.

Y no faltan los autores que señalan que el cocinar nos permitió tener disponible más nutrientes o como señala Michael Pollan “cocinar nos hizo humanos” (“Cocinar”, Michael Pollan, 2014, editorial Debate).

Ah, y no nos olvidemos que cocinar en muchos casos, mejora el sabor y esto no es poco…


¿Qué hay que evitar o disminuir?
Las acrilamidas, son sustancias tóxicas que se forman al cocinar a temperaturas muy altas o por tiempos muy prolongados y no se forman por una cocción al vapor o por un hervido.

En un hervido, se trabaja con 100 °C , frente a los 200 de un horno o 250 – 300 °C que puede alcanzar en una parrilla.

Este es uno de los motivos por los cuales sugiero priorizar las cocciones al vapor, el nituke y hervidos como sopas o guisos.

¿Hay alguna ventaja en comer todo crudo?
No, al menos ni la ciencia ni la evolución humana han mostrado que comer todo crudo tenga algún beneficio “extra” para la salud.
Con lo cual yo no he encontrado motivos sólidos para eliminar los vegetales cocidos al vapor, o en nituke, o las nutritivas sopas y guisos de mi alimentación.

Y no deja de sorprenderme que se insista con muchos de estos conceptos idílicos (el experimento de Pottenger con los gatos, la leucositosis digestiva de Kouchakoff, las fotos Kirlian y la teoría enzimática de Howell), cuando las referencias bibliográficas son de hace 60 o 70 años atrás y nunca fueron probadas o reconfirmadas.

Por otra parte, son cada vez más las advertencias en relación a los posibles problemas asociados a una dieta basada exclusivamente en alimentos crudos.

En “Los secretos eternos de la salud“ (Edicinoes Obelisco, 2008), A. Moritz comparte la experiencia del profesor Karl Pirlet, de la Universidad de Franckfurt (Alemania), en su trabajo con pacientes practicantes de la alimentación a base de alimentos crudos: “la mayoría de los pacientes sufrían decaimiento físico después de varios años (en algunos casos después de 10 o 20 años) de alimentarse únicamente con productos enteros crudos. Los efectos variaban, pero todos se caracterizaban por la aparición repentina de signos de envejecimiento como el deterioro de articulaciones y arterias. La mayoría de los pacientes tenían un aspecto frágil, se sentían faltos de energía y tenían el estómago excesivamente hinchado”.

Moritz continúa “el repunte incicial de energía y vitalidad que se observa al adoptar una dieta crudívora no se debe a las vitaminas, sino más bien a la súbita movilización del sistema inmune, que trata de contrarrestar el influjo masivo de inhibidores enzimáticos y anticuerpos de la comida”.

No estoy planteando con esto que no sirva comer vegetales crudos.

Nada que ver con eso, y bien pueden leer esto en mis otros artículos del blog como “3 aportes claves que me dejó la alimentación viva” o en “Cómo mineralizar la dieta – Jugos verdes”

Considero la inclusión de los vegetales crudos un aspecto clave en el contexto de una alimentación equilibrada y saludable.


Sólo intento dejar en claro que los beneficios de los vegetales (y también de otros grupos de alimentos) no se adquieren sólo comiéndolos crudos o llevando una dieta sólo de alimentos crudos.

Muchas veces, algunas cocciones traen más beneficios.
Cocido no es muerto.

Alex von Foerster
www.alimentoyconciencia.com


.Flora intestinal: Probióticos.

Alimentos que cuidan nuestra flora intestinal


La flora intestinal influye en casi todos los aspectos de nuestra salud. No solo en la salud digestiva, también existe una conexión flora intestinal-cerebro. Hoy sabemos que las bacterias del intestino toman parte en la química cerebral y el desarrollo neuronal, el comportamiento emocional, la percepción del dolor o cómo respondemos al estrés.

Dedicamos nuestro nuevo post al papel que ejercen estos microbios en la salud física y mental o el bienestar general. Hablaremos acerca de las enfermedades que, según la investigación actual, se relacionan directamente con una microbiota desequilibrada, disfuncional. Al final del artículo encontrarás una serie de alimentos que cuidan la flora intestinal.

¿Cómo influye la flora intestinal en nuestra salud?
La flora o microbiota intestinal, es decir, el conjunto de bacterias o microbios que habitan en nuestro intestino, desempeña tres funciones principales:


  • El metabolismo de carbohidratos y la absorción de nutrientes.
  • La especialización del sistema inmune.
  • El control del crecimiento de células del endotelio (tejido que recubre la zona interna de los vasos sanguíneos), especialmente del colon.
  • Decir, como en el anuncio, que la flora intestinal nos ayuda en las digestiones sería, pues, quedarnos muy cortos. Las siguientes son condiciones de salud que, a día de hoy, los estudios relacionan con desequilibrios en la flora bacteriana —a grandes rasgos, suceden cuando las bacterias «malas» proliferan.


Recorrido: comenzaremos por el tracto digestivo, pasando por trastornos autoinmunes que afectan a las articulaciones y terminaremos en el cerebro.

Síndrome del intestino irritable. En las personas con SII se da una inflamación en la pared intestinal, resultado de la presencia de bacterias anormales en el intestino (estudio, estudio, estudio, estudio).
Obesidad y diabetes. Las bacterias intestinales alteran el modo en que almacenamos grasa y absorbemos energía; una combinación incorrecta de microbios parece predisponer al sobrepeso, la obesidad y el síndrome metabólico (estudio, estudio, estudio, estudio, revisión).
Más info en ¿Pueden los probióticos ayudar a combatir el sobrepeso?

Cáncer de colon. Estudios han demostrado que los pacientes con cáncer colorrectal albergan en su tracto digestivo unas comunidades bacterianas distintas a las de las personas que no padecen la enfermedad (revisión, revisión, revisión, revisión, estudio, estudio).
Artritis. La inflamación, el aumento de la permeabilidad intestinal y otros problemas gastrointestinales pueden desencadenar síntomas de inflamación dolorosa en trastornos autoinmunes como la artritis reumatoide o el lupus (revisión, estudio, estudio, revisión, estudio).
¿Qué hay de la salud mental? «Recientemente, la microbiota intestinal se ha implicado en una variedad de afecciones que incluyen depresión, autismo, esquizofrenia y enfermedad de Parkinson», recoge esta revisión de estudios, donde se alude al tratamiento con «psicobióticos».

Ansiedad y depresión. Los ratones que carecen de ciertas bacterias en el intestino se muestran más ansiosos, y con síntomas depresivos, que aquellos que sí las tienen

Autismo. Según las investigaciones, muchos niños con autismo tienen bacterias anormales en su intestino, y se han asociado tipos específicos de bacterias intestinales con síntomas más graves de la enfermedad.

Esquizofrenia. La falta de bacterias intestinales normales se relaciona con cambios en el desarrollo cerebral, lo que podría contribuir al avance de la enfermedad o, como poco, a empeorar sus síntomas .

Enfermedad de Parkinson. Aunque no hay pruebas concluyentes, se ha vinculado la presencia no controlada o no tratada de Helicobacter Pylori (infección crónica) con el desarrollo posterior de la EP

Cómo cuidar la flora intestinal: alimentos para tus bacterias
Alterar las bacterias en el intestino —retomar el equilibrio— a través del consumo regular de alimentos ricos en probióticos y de prebióticos (alimento de los probióticos) ha demostrado mejorar los síntomas en pacientes con trastornos como los mencionados.

A continuación, tres grupos de alimentos que cuidarán tu flora intestinal:

Verduras
Vegetales que sirvan de alimento a tus microbios intestinales «buenos». Son particularmente beneficiosos para la flora o microbiota intestinal las alcachofas, los espárragos y los puerros, el ajo y la cebolla, las chalotas, la lechuga, la achicoria y el estragón.


Fibra
Aunque presente en las verduras, hemos querido conceder a la fibra un apartado propio. Se encuentra asimismo en frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales.

La fibra dietética alimenta a las bacterias intestinales, ayuda en la digestión y previene el estreñimiento. También contribuye a mantener un peso saludable al agregar volumen a la dieta y ser saciante.

Probióticos
Alimentos (comestibles y bebidas) fermentados que favorezcan el desarrollo de bacterias beneficiosas en el intestino. El kéfir, el chucrut y el miso, por ejemplo; en este post te hablábamos un poco sobre cada uno.

Son también alimentos probióticos la kombucha, el yogur, el tempeh, el kimchi, chocolate negro, encurtidos, etcétera.

Para mantener una microbiota intestinal funcional, tu dieta debería incluir cantidades mínima
s de productos procesados o ultraprocesados, muchas verduras y frutas frescas, fibra y probióticos aportados mediante alimentos fermentados.

www.prokeydrinks.com/alimentos-que-cuidan-nuestra-flora-intestinal

viernes, 6 de septiembre de 2019

.Pan Madrileño.


Rendimiento en porciones: 12 unidades de 250 gr c/u.

Ingredientes
Harina 000 kg 1
Levadura gr 60
Huevos Unid 6+1
Manteca gr 160
Azúcar gr 200
Rhum cc 40
Vainilla (esencia) cc 20
Leche cc 200
Limón Unid 1
Sal gr 10
Extracto de malta gr 15

Procedimiento

Hacer una esponja con la levadura, la leche y 300 g de harina. Hacer
levar en un lugar cálido, tapada.
Con el resto de los ingredientes menos la manteca, hacer una masa.
Trabajarla unos momentos. Cuando la esponja haya doblado su
volumen, incorporarla a la masa y trabajarla unos momentos. Por
último agregar la manteca y amasar hasta que se despegue de la
mesa de trabajo o de la máquina. Dejar descansar unos minutos.
Cortar seis trozos del mismo peso, abollarlos y estibarlos en latas en
mantecadas; llevarlos a levar tapados.
Cuando hayan doblado su volumen, cubrirlos con la preparación a
base de coco y llevarlos unos minutos más a la estufa. Cocinar, a
media cocción, espolvorearlos con azúcar impalpable.

Técnicas
Amasado.
Bollado.
Estibado en
moldes.
Levado.
Cocción.

Prof. Viviana Villarreal, Ricardo Christiansen

.Masaru Emoto - El Mensaje del Agua.

viernes, 30 de agosto de 2019

. Antinutrientes y componentes tóxicos de cereales.



Los cereales y otros alimentos vegetales pueden contener cantidades significativas de sustancias tóxicas o antinutricionales. En este sentido, las legumbres son una fuente particularmente rica de tóxicos naturales que incluyen inhibidores de proteasas, inhibidores de amilasa, quelatos metálicos, factores de flatos, hemaglutininas, saponinas, cianógenos, latógenos, taninos, alérgenos, furano acetilénico y fitoalexinas isoflavonoides (Pariza 1996). La mayoría de los cereales contienen cantidades apreciables de fitatos, inhibidores enzimáticos, y algunos cereales como el sorgo y el mijo contienen grandes cantidades de polifenoles y taninos (Salunkhe et al.. 1990). Algunas de estas sustancias reducen el valor nutricional de los alimentos al interferir con la biodisponibilidad mineral y la digestibilidad de proteínas y carbohidratos. Dado que las legumbres a menudo se consumen junto con los cereales, el procesamiento adecuado de las mezclas de cereales y leguminosas debería eliminar estos antinutrientes antes del consumo (Chaven y Kadam 1989; Reddy y Pierson 1994). Se sabe relativamente poco sobre el destino de los antinutrientes y los tóxicos en los alimentos fermentados tradicionales.

Fitatos

El ácido fítico es el 1,2,3,4,5,6-hexafosfato de mioinositol que se produce en regiones discretas de granos de cereales y representa hasta el 85% del contenido de fósforo total de estos granos. El fitato reduce la biodisponibilidad de los minerales y la solubilidad, funcionalidad y digestibilidad de las proteínas y los carbohidratos (Reddy et al . 1989). La fermentación de los cereales reduce el contenido de fitato a través de la acción de las fitasas que catalizan la conversión de fitato a ortofosfato inorgánico y una serie de mioinositoles, ésteres fosfóricos inferiores de fitato. Una 3-fitasa parece ser característica de los microorganismos, mientras que una 6-fitasa se encuentra en los cereales y otras semillas de plantas (Reddy y Pierson 1994).

Taninos

Los oligómeros de flavan-3-ols y flavan-3,4-dioles, llamados taninos condensados, se encuentran ampliamente en los cereales y las legumbres (Haard y Chism 1996). Estos compuestos se concentran en la fracción de salvado de los cereales (Salunkhe et al . 1990). Los complejos de taninos y proteínas pueden causar la inactivación de las enzimas digestivas y reducir la digestibilidad de las proteínas mediante la interacción del sustrato de proteínas con el hierro ionizable (Salunkhe et al.. 1990). Por lo tanto, la presencia de taninos en los alimentos puede disminuir la eficiencia alimenticia, deprimir el crecimiento, disminuir la absorción de hierro, dañar el revestimiento mucoso del tracto gastrointestinal, alterar la excreción de cationes y aumentar la excreción de proteínas y aminoácidos esenciales (Reddy y Pierson 1994). El descascarado, la cocción y la fermentación reducen el contenido de taninos de los cereales y otros alimentos.

Saponinas

Estos glucósidos de esterol o triterpeno se encuentran ampliamente en cereales y legumbres (Shiraiwa et al . 1991). Las saponinas se detectan por su actividad hemolítica y propiedades de superficie activa. Aunque se ha cuestionado la noción de que son perjudiciales para la salud humana (Reddy y Pierson 1994), se ha informado que causan inhibición del crecimiento (Cheeke 1976).

Inhibidores de la enzima

Los inhibidores de la proteasa y la amilasa se producen ampliamente en los tejidos de las semillas, incluidos los granos de cereales. Los inhibidores de la tripsina, la quimotripsina, el inhibidor de la subtilisina y la cisteína proteasa están presentes en todos los principales cultivares de arroz cultivados en California, aunque las cantidades de inhibidores individuales son bastante variables y se concentran en la fracción de salvado (Izquerdo-Pulido et al.. 1994). Se cree que causan inhibición del crecimiento al interferir con la digestión, causando hipertrofia pancreática y alteración metabólica de la utilización de aminoácidos de azufre (Reddy y Pierson 1994). Aunque estos inhibidores tienden a ser estables al calor, existen numerosos informes de que los niveles de inhibidor de tripsina, inhibidor de quimotripsina y de amilasa se reducen durante la fermentación (Chaven y Kadam 1989; Reddy y Pierson 1994).

Te invitamos a tomar conciencia de que somos un ingrediente emocional de nuestras comidas

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